“Nuestro principal cambio fue potenciar más la división de new business y crear lazos muchos más fuertes con nuestros clientes”

La Publicidad entrevista en exclusiva al periodista Álvaro Blanco, CEO de Native Talents, una agencia de representación de influencers masculinos.

¿Cómo surge la idea de crear una agencia de Influencer Marketing especializada solo en hombres? ¿Estaba el sector masculino en clara diferencia con respecto al femenino?

La verdad es que la idea de Native Talents surgió de forma muy orgánica. Siempre me ha gustado la moda masculina (en su momento yo tuve un blog de moda masculina) y tenía en mente crear algo relacionado con el lifestyle masculino/comunicacion. Cuando surgió la posibilidad de representar a los dos primeros chicos y ver que funcionaba, fue cuando decidí dar el salto y lanzar Native Talents, como agencia de representación de influencers masculinos. Hay bastante diferencia entre lo femenino y masculino, ya que la inversión es menor en chicos, pero a lo largo de estos años sí que hemos visto un pequeño empujón y, por ello, nuestro crecimiento como representantes ha sido crecer paso a paso sin desvincularnos de nuestro ADN y expertise en el lifestyle masculino.

¿Qué servicios presta Nativa Talents?

Actualmente, tenemos dos divisiones de negocio: Native Talents, agencia de representación de influencers masculinos y Native Studio, agencia en donde desempeñamos trabajos de Influencer Marketing, gestión de redes sociales, producción de contenidos, eventos… El porqué crear Studio ha sido de la necesidad de nuestros clientes para trabajar con ellos en estrategias 360º y ofrecerles una mayor cartera de servicios.

A estas alturas, resulta imposible no preguntarte por la crisis de la COVID-19. ¿Qué ha supuesto para la agencia? ¿Os habéis tenido que reinventar? Y de ser así, ¿cuáles han sido los cambios?

Como te comentaba antes, nuestro crecimiento ha sido muy orgánico por lo que aunque la COVID-19 fue algo que nos sorprendió, ya que se paralizó todo, gracias a la proactividad del equipo hemos podido seguir trabajando y desarrollando acciones para nuestros clientes. Antes del confinamiento, estábamos ampliando nuestra cartera de representados en Tik Tok y con estos cambios hemos hecho mucho más hincapié y trabajado en cualquier tendencia digital. Nuestro principal cambio fue potenciar más la división de new business y crear lazos muchos más fuertes con nuestros clientes para que recibieran que estábamos junto a ellos en estos momentos tan difíciles.

Tras estos meses de confinamiento, ¿cómo ves al consumidor? ¿Han cambiado mucho sus hábitos?

Creo que, en general, todos hemos cambiado y, por ende, nuestra forma de consumir también lo va a hacer. Los influencers que más han trabajado durante estos meses han sido quienes han aportado un valor o servicio a sus seguidores. Por ejemplo, nuestro talento Aitor Saraiba creó unos dibujos que transmitían sus emociones en el confinamiento y le fue genial o  David Rees que creó para El Corte Inglés una nana para los pequeños de la casa para que pudieran irse a dormir tras el aplauso sanitario. La verdad es que las acciones que hemos desarrollado durante estos meses han tenido un gran peso emocional.

Álvaro, ¿por qué consideras que se han hecho tan necesarios los influencers? ¿Crees que han sido los propios los consumidores los que los han creado o piensas que han surgido por la demanda de la sociedad? ¿Qué fue antes el huevo o la gallina?

Siempre han existido los influencers, pero no se llamaban así. Desde hace unos años atrás se ha democratizado el ser influencer y como todos podemos serlo (aunque no es nada fácil) se ha podido aumentar la visibilidad de esta figura. Creo que es muy importante el tener referentes y gracias a los inflluencers podemos tener muchos de muchos sectores. Ha habido un boom de este formato en el mundo del marketing y lo emocionante es saber cómo evolucionará en los próximos años.

¿Cuáles son las características o el perfil que busca la agencia en un influencer masculino?

Para Native Talents lo importante es que el influencer aporte un valor, es decir, que sea algo más que influencer. Nosotros representamos a fotógrafos, cantantes, escritores, artistas… y nos hemos dado cuenta de que ofrecer un perfil que genere un valor con la marca aporta mucho más a la hora de una colaboración.

¿Cómo es el influencer que busca el usuario? ¿Cuáles son las principales consultas o búsquedas que realizan?

Creo que depende un poco del contenido que consumas. Es decir, a nuestros perfiles más fashion las principales preguntas son “de donde es esa camiseta” “como es el hotel en que te has quedado”, etc. En otro tipo de perfiles, como los artistas o escritores, se genera una relación de admiración por el trabajo de esa persona y se trabaja mucho los mensajes de cariño y fomento del arte o cultura.

“las campañas que mejor funcionan en el público masculino son aquellas que generan una experiencia para los influencers”

En tiempos de coronavirus el consumo de lo digital ha aumentado mucho con respecto a meses anteriores. También se ha visto como han surgido personajes en las redes que nos han dado clases y asesoramiento de todo tipo, ¿desaparecerán este tipo de perfiles con el tiempo o se harán cada vez más necesarios?

Lo importante de los perfiles que han surgido durante la cuarentena es que se mantengan. Es decir, hemos pasado varios meses encerrados con una rutina y ahora volvemos a empezar a salir y por ello, a lo mejor en la búsqueda de contenido que hará el consumidor habrá unos cambios, ya que no tendrá la misma disponibilidad para estar pendiente de un live de entrenamiento o tanto tiempo disponible para hacer una receta por lo que habrá que ajustar esos formatos y adaptarlos a las nuevas costumbres del consumidor.

¿Qué diferencias hay en poner en marcha una campaña masculina con una femenina? ¿Es el público masculino menos receptivo que el femenino?

La principal diferencia sería en que el número de perfiles existentes no es el mismo y que la manera en la que un perfil masculino enfoca una campaña es diferente al del femenino. Es decir, el público femenino está más acostumbrado a los unboxing o a las recomendaciones de nuevas marcas, ofertas… en cambio los chicos tienen otra manera de trabajar y consumir en redes sociales y por ello, las campañas han de ser diferentes. Nosotros nos hemos dado cuenta de que las campañas que mejor funcionan en el público masculino son aquellas que generan una experiencia para los influencers. Por ejemplo, en diciembre del año pasado cumplimos cuatro años como agencia e hicimos una fiesta para celebrarlo. Conseguimos más de dos millones de impresiones en tan solo 48 horas gracias a las sinergias que entre nuestros representados hicieron y el ruido social que hicimos.

De todas las campañas realizada, ¿cuál recuerda con más cariño?, ¿con cuál se quedaría?

Creo que todas las acciones que hemos hecho guardan un poco de nuestra esencia. Recuerdo una de nuestras primeras campañas para el lanzamiento de la nueva colección de maquillaje Artistry Studio o nuestros embajadores anuales con Diesel o los festivales que hemos disfrutado con Johnnie Walker. Las más personales serían la de nuestro cuarto aniversario o la fiesta que preparamos a nuestro talento David Rees por superar 100 millones de views en una de sus canciones.