“La creatividad ha dejado de ser propiedad de los creativos publicitarios”

Su trayectoria ha estado marcada por su relación y vínculo con Manifiesto, la agencia con la que ha crecido y a la que ha hecho crecer. Con un background de copy, ahora vive uno de los momentos más dulces de su carrera al haber sido elegida para formar parte del jurado de Audio y Radio en el Festival Internacional de Creatividad de Cannes, una experiencia que ve como una oportunidad para continuar aprendiendo de la profesión y para sumergirse en las creatividades de dos años muy diferentes marcados por la pandemia y el confinamiento. 

Noelia es una de esas creativas que ama su profesión llegando a considerarse adicta al trabajo, quizás por eso toda su vida está ligada al mundo de la Publicidad, y compagina su trabajo con la docencia en escuelas y universidades. Aunque bromea con que no quiere hacerse un nombre en el sector, en esta entrevista conocemos a una gran profesional y a una entusiasta de la creatividad con un futuro prometedor a su alcance. 

Brujuleando por internet he leído que, con tus apellidos, “no buscas hacerte un nombre en el sector”, ¿qué hay de cierto en esto? 

(Se ríe) Es como una broma que hago por el tema de mis apellidos porque Fernández García es lo más común que existe en España… Pero también tiene un significado, porque nunca he sido de poner mi nombre en el centro de las cosas que hago… No soy muy de entrevistas, ni de fotos y, comarándome con el resto del sector, en el que como sabes hay bastante rockstar, yo siento que tengo que poner más bien el nombre de la agencia por delante del mio. Que sea el trabajo y el equipo los que hablen por sí mismos. 

Llevas trece años en Manifiesto, ¿cómo han sido estos años trabajando aquí?

Todos los años que llevo en la industria los he pasado en Manifiesto pero yo siempre digo que he estado en muchas agencias distintas, pues nunca me ha parecido la misma. La evolución que ha tenido la agencia ha sido tan grande que yo también he crecido con ella. Nunca me ha dado la sensación de estar trabajando en un mismo sitio. Digamos que han sido ciclos de tres / cuatro años en los que cambiábamos de oficina porque nos íbamos ha- ciendo grandes, y en los que también cambiaba lo que ocurría dentro. El margen de tiempo en el que quizás te puedas plantear cambiar yo no que- ría hacerlo porque me enfrentaba siempre a nuevos retos y oportunidades de evolucionar. Nunca me he sentido estancada. 

Estamos en un sector mayoritariamente de hombres, sobre todo cuando nos referimos a directores creativos, ¿cómo te has hecho tu hueco en el mercado?

Poco a poco vamos metiendo la cabeza las mujeres pero, efectivamente, este sigue siendo un mundo de hombres. Sobre todo si te fijas en puestos de responsabilidad. Es una realidad que los que están arriba suelen ser hombres. En mi caso, la confianza que me han dado ha jugado un papel importante en mi vida. Han confiado muchísimo en mí y siempre me han dado liber-tad para todo. En mi caso, la confianza que me han dado ha jugado un papel importante en mi vida. Han confiado muchísimo en mí y siempre me han dado liber-tad para todo.

Por otro lado, nunca he dejado de trabajar con muchísimo esfuerzo. Yo suelo decir que me siento como si estuviera escalando el último tramo del Everest, dando el 200 por cien cada día. El esfuerzo, el trabajo y el hacer bien las cosas al final hace que te hagas un hueco, seas hombre o mujer. 

El hecho de haber estado en una agencia independiente, ¿te ha ayudado a ese desarrollo del que hablas? ¿Qué tiene de ti Manifiesto, y viceversa?

Es difícil de explicar porque es algo poco tangible, más bien se respira en la agencia. Las relaciones que se generan entre las personas que trabajan es algo que he vivido mucho. Por ejemplo, el CEO de la compañía, Sergio Palomino, siempre ha sido muy cercano conmigo, casi como una familia que hemos construido y eso, de alguna manera, lo tengo instalado en mi cabeza. Tenemos el chip de agencia pequeña, de entorno familiar y de no perder ese contacto de sentirnos todos una piña a pesar de que ya no somos “pequeños”. Hemos creado de forma natural una cultura de empresa que se va pasando de generación en generación. 

El ADN de lo bueno de la agencia pequeña se sigue manteniendo y la independencia también es un factor que facilita el hacer las cosas a nuestra manera. Hay mucho compañerismo y poca competitividad entre equipos; fomentamos un entorno laboral muy sano. Y, si algún día me voy de Manifiesto, espero que quede eso…, quiero que esa sea mi huella y que nunca se convierta en una agencia fría.

en Cannes la diversidad es uno de los puntos fuertes. Mi objetivo es estar abierta a todo y lanzarme a romper la barrera del idioma. 

¿Cómo has visto a España en este apartado de Radio y Audio en el Festival Internacional de Cannes, del que has sido jurado? 

Tendemos a pensar solo en Radio pero Audio engloba muchas cosas y, en este momento, está eclosionando con los asistentes de voz, el mundo del podcast, la irrupción de Clubhouse, etc. Ya no hablamos solo de la clásica cuña de radio, hay piezas que están deliciosamente escritas y con una acting increíble. Son pura innovación. Efectivamente, de España hay pocas entradas, y aunque hay algunas interesantes, triunfan más otros. Estoy redescubriendo esta categoría. 

¿Cuáles son los objetivos que te has marcado con esta experiencia?
Aprender del jurado internacional que está en la misma sala virtual que yo. Tengo unos compañeros de un nivel altísimo en un mismo espacio y tengo muchas ganas de conocer otras maneras de trabajar y de entender la creatividad. Es muy interesante debatir con gente que tienen culturas y puntos de vista super diferentes porque en Cannes la diversidad es uno de los puntos fuertes. Mi objetivo es, en definitiva, estar abierta a todo y lanzarme a romper la barrera del idioma. 

Vamos a hablar de ti… Si no hubieras sido creativa, ¿qué te hubiera gustado ser?
Si me hubieras hecho esta pregunta en la universidad no sé que habría dicho pero ahora, con perspectiva, me hubiera gustado mucho ser chef porque me encanta cocinar. Es mi momento analógico del día, en el que quito los ojos de la pantalla y me pongo a trabajar con las manos. Tiene una parte de creatividad… abrir la nevera y mezclar los ingredien- tes con los que te encuentras, una mezcla de técnica y magia, muy parecido a lo que hacemos en publicidad. Creo que podría haber sido una buena profesión alternativa. 

¿Cuál dirías que ha sido tu mejor momento profesional?
Te va a parecer una tontería pero uno de los momentos en los que he sentido un mayor salto fue cuando ganamos el concurso de MasMóvil en el que nos llevamos toda la parte de BTL. Fue la primera vez en toda mi trayectoria en la que he sentido que ya estábamos en una liga diferente. Tuve, además, esa sensación que se tiene cuando terminas los exámenes, una mezcla de llanto de emoción y cansancio. 

Personalmente, fue el darme cuenta de que lo estaba haciendo bien y supuso un despegue para la agencia. No sé si es el mejor pero lo recuerdo especial, muy dulce, bonito y emocionante. 

¿Cómo compaginas tu vida con este trabajo tan demandante?
Mal, pero porque me meto en todos los saraos, no sé decir que no (risas)… Es cierto que, además, aún no tengo responsabilidades familiares y soy bastante Workaholic

La creatividad me encanta y sé que estoy en el lugar correcto

La edad del creativo es otro de los handicaps a los que se enfrentan cuando entran en la etapa senior… ¿Te lo has planteado de cara al futuro?

Lo he pensado bastante porque lo veo y soy consciente de ello. Además, en esta profesión te hacen senior demasiado pronto… Es como si hubiera un límite en el que caes y ya no puedes ser más senior.
Yo soy joven pero veo eso en el horizonte no muy lejano. No entiendo porque no hay creativos más senior en las agencias de publicidad porque el ser mayor no está reñido con el ser creativo.
Esto es un oficio, y el oficio se pule y perfecciona con los años. Cuanta más experiencia, mejor. Los equipos tienen que estar balanceados entre un mix perfecto de frescura y experiencia. No significa que por ser joven seas fresco y por ser mayor dejes de serlo… me he cruzado con creativos jóvenes y con cero magia y con séniors con muchísimo rollo… Esa percepción que tenemos de que los más mayores están pasados es errónea, yo soy de las que piensa que la juventud es un estado de ánimo y va de creérselo y estar al día de las tendencias.

En mi caso, no he pensado que haré cuando esta etapa acabe pero el ritmo de agencia es cañero y muchos años no se aguantan, para eso hay que ser un todoterreno. La creatividad me encanta y sé que estoy en el lugar correcto. También estoy segura de que continuaré dedicándome a la creatividad, no sé si en agencia o con otro rol o empresa, pero siempre lo voy a tener en el centro porque es lo que se me da bien.

- Contenido relacionado -