‘El valor de la reciprocidad’

José Arribas, Director Ejecutivo de Parnaso, ha querido rendir homenaje a Miguel Ángel Sánchez Revilla, presidente ejecutivo y fundador de Infoadex, con una carta de despedida.

“Inspirado en el Evangelio de hoy lunes 11 de enero, Marcos 1,14-20, el sacerdote y compositor Guipuzcoano Cesáreo Gabaráin Azurmendi escribió en 1974, año de mi nacimiento, la canción “Pescador de hombres”. 47 años después, el pasado sábado 9 de enero, día de mi cumpleaños, falleció mi amigo Miguel Ángel. 

No tengo la menor duda que a este versado y apasionado publicitario, el Señor le miro a sus pequeños ojos, sonriéndole le llamó por su nombre y junto a Él partió a buscar otro mar.

Pocos, muy pocos amigos tengo dentro de la industria, los puedo contar con los dedos de las manos. Miguel Ángel era uno de esos dedos, un AMIGO. Generoso, empático, divertido, elegante, culto, educado, profesional, cómplice, padre y abuelo. Los diez mandamientos por los que le vi siempre regir su vida.

En septiembre del año 2015 dando un paseo después de un almuerzo, camino seguro que a tomarnos un Zacapa a casa de nuestro buen amigo común Miguel, en el Pub Castellana 113, Miguel Ángel me hizo inesperadamente una petición. Me miró sentado en el asiento trasero derecho de su Lexus y me dijo, “chaval, necesito un favor tuyo y es que renueves la imagen de Infoadex y nos hagas una campaña gráfica de esas que haces”. Mi sorpresa fue mayúscula, ya que obviamente tanto Infoadex como Miguel Ángel podrían haber recurrido a cualquier agencia de España para semejante encargo. ¿Qué te haga yo un favor…? ¿Se puede tener más elegancia y sutiliza para disfrazar semejante regalo bajo la solicitud de un favor?. Miguel Ángel en su ilimitada generosidad, quiso con este gesto poner luz sobre mi empresa para darle relevancia y un gran empujón.

Regalo con regalo se paga, así que el acuerdo transaccional quedó fijado en no fijar un determinado número de almuerzos y zacapas. Como hombres de palabra, ambos dimos cumplimiento a nuestro acuerdo, por lo que pudimos disfrutar de jornadas hablando de pintura, operas, publicidad, Marbella, el norte, campos, familia y otras muchas cosas.

Trabajar con Miguel Ángel siempre fue sinónimo de diversión y respeto a la profesión. Hombre riguroso y meticuloso, entraba en profundidad en absolutamente todas las cuestiones: tipografías, textos, conceptos, imágenes. Era un férreo defensor de los pequeños detalles. Para mí fue un lujo y muy enriquecedor poder trabajar con él y para su querida Infoadex.

Hoy me despido de un GRAN HOMBRE, un ser humano querido, admirado y apreciado por infinidad de personas. Hoy me despido de Miguel Ángel recordando otra canción de mi paisano vasco el sacerdote y compositor Gabaráin, “La muerte no es el final”, adoptada en el año 1981 gracias al Teniente General José María Sáenz de Tejada y a la adaptación del compositor Tomás Asiain como himno para honrar a los miembros caídos de las Fuerzas Armadas Españolas y que se canta ante la llama eterna del Monumento a los Caídos por España.

Como despedida decir, “Miguel Ángel, gracias por tanto, por tan poco”. Descansa en paz. Mis condolencias a sus hijas Virginia y Patricia, a sus seres queridos y a toda la familia de Infoadex”.