¿Cuáles serán los cambios culturales que definirán la nueva era del bienestar?

Backslash, la unidad de análisis de tendencias de TBWA\, identifica los principales cambios culturales que están emergiendo durante la pandemia con el fin de ayudar a las marcas a comprender el papel que pueden desempeñar en el cambio de comportamientos y actitudes del consumidor durante y post COVID-19.

Las cinco conclusiones en las que ahonda la publicación son las siguientes:

  • Vuelta a lo básico (Back to basics)

Un fenómeno anterior pero acelerado por la COVID-19 es la confianza en los científicos frente a los influencers; coincidiendo con un bienestar mas primitivo, pero necesario, se ha generalizado el uso de la lejía frente a los aceites esenciales o preferimos darnos un paseo en la naturaleza que engancharnos al gimnasio. Hoy en día, estamos redescubriendo el valor de las prácticas de higiene sencillas, lo que hará que la industria del bienestar tenga que priorizar las necesidades básicas de los consumidores. Además, las búsquedas globales online relacionadas con la epidemiología han aumentado un 80% desde noviembre de 2019, catalizadas por la pandemia. Las búsquedas de “Cómo convertirse en epidemiólogo” han sido tendencia en los últimos meses frente a otras búsquedas relacionadas.  (Fuente: Google Trends, agosto de 2020)

  • Priorizamos “Bienestar y salud” frente a “Salud y bienestar”

Se abre una forma de entender la atención médica diferente a como la habíamos conocido. La crisis sanitaria en la que estamos inmersos nos ha hecho tomar mucha más conciencia sobre nuestra vida y sobre nuestra salud. Tiene sentido pensar que a partir de ahora vamos a tener una actitud mucho más proactiva para prevenir posibles enfermedades, pero al mismo tiempo para mejorar la sensación de bienestar general. Sentir que nos cuidamos genera una especie de efecto placebo que nos hace sentir bien con nosotros mismos. Cada vez más, un estilo de vida que promueva el bienestar será nuestra prioridad, en lugar de esperar a tener un problema de salud y tener un tratamiento. Si al comienzo de la crisis sanitaria aumentó un 44% la proporción de estadounidenses que declaraban “temen por su salud y seguridad” este dato se mantiene por encima del 35% en la mayoría de los países. Esto impulsará un enfoque de la salud más proactivo y que busque el bienestar. (Fuente: Hall and Partners, Panel global COVID-19, julio de 2020).

  • Bienestar con mayúscula

El bienestar solía ser complementario, superficial, no probado. Pero el bienestar está creciendo: la próxima ola de bienestar vendrá legitimada por la ciencia y avalada por las instituciones. Nos estamos volviendo mucho más selectivos y conscientes de lo que comemos. Los alimentos tendrán un rol nutritivo y protector, y al mismo tiempo, emocional. Aprenderemos a utilizar más a nuestro favor los efectos que tienen los ingredientes sobre nuestro cuerpo y nuestro estado de ánimo. Las compras de vitaminas han disminuido en un 8% desde que comenzó la crisis, lo que sugiere que estamos priorizando remedios más probados.(Fuente: OMNI, datos de audiencia avanzados)

  • El bienestar se está politizando

El COVID ha traído consigo el resurgimiento de movimientos como el Black Lives Matter y una brecha mayor entre salud y riqueza. El uso de mascarillas se ha convertido en una nueva guerra cultural y el autocuidado está recuperando sus orígenes activistas. La próxima ola de bienestar demandará el “acceso para todos” y las marcas defenderán su democratización.

  • El bienestar es nuestra nueva religión mundial

Buscamos el control en un mundo fuera de control, y el bienestar está proporcionando un nuevo orden. En un mundo cada vez más secular y posterior a la verdad, el bienestar es ahora el lugar al que las personas recurren para encontrar significado, pertenencia, orientación y esperanza. Si bien la religión solía satisfacer nuestras necesidades espirituales, el bienestar ha ocupado su lugar, emergiendo como una solución integral que sirve a nuestra mente, cuerpo y alma. En un mundo tan polarizado, el bienestar es algo en lo que todos podemos creer. Si bien el análisis de la publicación se centra en tendencias culturales a nivel global que se han visto aceleradas durante y tras el confinamiento, en España también se valida cómo la pandemia ha traído consigo un giro hacia una nueva forma de entender el bienestar más amplia.