Crece el tiempo dedicado tanto al juego como a ver competiciones online

Las nuevas generaciones optan por unos hábitos de ocio y entretenimiento centrados en las nuevas tecnologías. Son un público primordial para las marcas y, a la vez, esquivo. ¿Cómo acceder a esas nuevas generaciones con hábitos y consumos diferentes? ¿Los anunciantes deben adaptar solo el canal o también el mensaje? Hace unas semanas el streamer español Ibai Llanos organizó una velada de boxeo y colapsó Twitch con más de 1,5 millones de espectadores que se conectaron para ver la competición.  Las redes sociales y los videojuegos ocupan una parte importante en el tiempo libre de los más jóvenes y las empresas deben adaptar sus estrategias de publicidad digital en estos escenarios si quieren alcanzarles y ser escuchadas. 

Durante la pandemia, se llegó a duplicar el tiempo dedicado a videojuegos en detrimento de otras actividades de ocio, según Rebold. Las generaciones conocidas como millenials (entre 25 y 40 años) y los “Z”, quienes han nacido en un entorno cien por cien digital, “dedican casi el mismo porcentaje de tiempo al juego que a ver competiciones y eventos”, afirma Nina Bermúdez, Sports y Gaming Manager de Rebold España. El gaming, por lo tanto, es una oportunidad que las marcas no pueden obviar para desarrollar sus campañas publicitarias.

Para Nina Bermúdez, “es atractivo y eficaz incorporar publicidad dentro de los videojuegos. Pero no solo hablamos de cuando los usuarios están jugando, sino también de cuando ven cómo juega alguien. Si alguien dedica dos horas al día a jugar a un videojuego, probablemente esté el mismo tiempo viendo jugar a un influencer a su juego favorito”.

Las grandes marcas, conscientes de esta realidad, llevan tiempo reaccionando e incorporando sus campañas en plataformas como Twitch, Tik Tok o Discord. Hay que estar ahí. Ana Moreno, Content Director de Rebold España, señala: “Para conectar con las nuevas generaciones es fundamental hablar el mismo idioma. Las marcas deben buscar la calidad y no la cantidad a la hora de tener en cuenta a estos usuarios”.  

Para ello las marcas deben considerar varios aspectos clave relacionados con la forma de consumir de los jóvenes:

  1. Hábitos. Los jóvenes tienen unos hábitos de consumo particulares. Valoran la experiencia de compra, pero también el producto, eligiendo la segunda mano a la cadena masiva. Las compras por internet, por ejemplo, son una constante entre estas generaciones, sobre todo, entre los “Z”, que contemplan en menor medida otras opciones más allá de la tecnología. 
  1. Decisiones responsables. Sus decisiones son cada vez más responsables apoyando a organizaciones que se alinean con sus valores centrados en el compromiso social. Están interesados y comprometidos hasta tal punto que ello condiciona su forma de vida en todos los ámbitos. El del consumo no es una excepción, por lo que las marcas deben tener este factor en cuenta si quieren que este público se interese por sus productos.
  1. Nuevas preocupaciones. Las nuevas generaciones están preocupadas por temas como el cambio climático, el medio ambiente o la violencia de género, alejados del concepto propiedad. De este modo, todos ellos son valorados también en sus hábitos de ocio y entretenimiento como es el ámbito del gaming y los videojuegos. Estas generaciones presentan un intenso espíritu de cambio, de romper con lo tradicional para dar cabida a todo lo diferente.
  1. Inmediatez. Los jóvenes están hiperconectados y compran, sobre todo, vía online por comodidad y rapidez, siendo difícil captar su atención. No están solo en una red social ni en una única plataforma de gaming. Las marcas deben conocer esos escenarios para acercarse a ellos y que los propios usuarios se interesen por lo que estas ofrecen.

En este tipo de escenarios hay que tener en cuenta la infoxicación, la tendencia de sobrecarga de información al estar expuestos a tantos datos por la multicanalidad a la que los jóvenes están conectados permanentemente. “Esto tiene consecuencias sobre cómo los jóvenes se comunican y en el tipo de contenido que les llega mejor”, explica Ana Moreno. Las marcas deben hablar su mismo idioma.En este punto, el humor es uno de los hilos conductores del contenido que llega a estas nuevas generaciones. Conceptos como el shitposting, es decir, contenido fuera de contexto que sirve para evadir discusiones o suavizar un tema en redes sociales, pueden ser una buena opción para conectar con los más jóvenes.

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