Las estrategias de las marcas deben centrarse en ofrecer mayor flexibilidad

Tras la llegada de la pandemia, la inestabilidad económica y la incertidumbre han afectado tanto a los consumidores como a las marcas. Por un lado, la capacidad económica del consumidor se ha visto impactada resultando en un mayor tiempo para la toma de decisiones y de compra. Por su lado, las marcas se han dado cuenta de que sus estrategias deben centrarse en ofrecer la mayor flexibilidad y conveniencia posible a sus usuarios, adaptándose a la situación personal de cada persona.

La conveniencia se posiciona ahora como la principal moneda de cambio en las transacciones, y aquellas marcas que quieran fidelizar a sus clientes y conseguir conversión en épocas de inestabilidad e incertidumbre, deben adaptarse a este nuevo modelo que tiene en cuenta todas las barreras de incertidumbre del consumidor. En sectores como el turismo, la automoción, o los seguros, las empresas ofrecen cada vez más personalización y flexibilidad a la hora de contratar un servicio o comprar un producto, con el objetivo de impulsar al consumidor a tomar esa decisión de compra, especialmente con los productos de alto valor. En la automoción, por ejemplo, se ofrecen ahora mayores flexibilidades de financiación, o incluso, la posibilidad de comprar un coche y no comenzar a pagarlo hasta el próximo año. Esta tendencia se nota también en las radicales ofertas que están lanzando las aerolíneas para la compra de vuelos a precios muy atractivos o las facilidades que ofrecen para cambios.

Conscientes de esta situación, el ecosistema de conocimiento digital The Valley ha lanzado “Trust us”, un proyecto que persigue el objetivo de facilitar al máximo el acceso a la formación con medidas de ayuda financiera, flexibilidad y conveniencia adaptadas a la situación personal de cada persona. Entre estas medidas se incluyen:

  • Medidas de ayuda financiera: descuentos en las formaciones y devolución de importes en caso de imprevistos; facilidades para financiar la formación con condiciones concretas personalizadas según cada caso; flexibilidad para darse de baja de las formaciones antes de su inicio sin ningún coste…
  • Flexibilidad en todos los sentidos: para responder a los obstáculos de conciliación que puedan enfrentar los profesionales, el ecosistema de conocimiento digital ha comenzado a trabajar con la nueva metodología The Valley Flow, un sistema de enseñanza que ofrece total flexibilidad en cuanto a cómo cursar la formación. El propio alumno es quien decide, según mejor le convenga cada día, si acudir a clase o seguir las sesiones desde casa, garantizando en ambos formatos una experiencia completa y excelente. Además, se ofrece también a los alumnos la posibilidad de paralizar las formaciones y retomarlas en la siguiente convocatoria, en caso de que tengan problemas de conciliación.
  • Respuesta ante posibles situaciones futuras: planes de acción definidos que garanticen que los programas podrán continuar con normalidad y con una experiencia excelente en caso de un nuevo posible período de confinamiento.
  • La posibilidad del networking, incluso a distancia: el networking, clave en la formación business, debe también tener su lugar, incluso en la distancia. The Valley, por ejemplo ha creado las dinámicas Starting Flow, Café Flow “estés donde estés” y Meet Up Flow, tres iniciativas de networking a distancia con las que, en caso de que haya nuevas restricciones de desplazamiento, se garantiza a los estudiantes la posibilidad de conocerse al inicio del programa, conectarse para charlar antes del inicio de cada sesión e incluso, o incluso, asistir a un coloquio de final de curso moderado por el director del programa y otros profesores.
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