¿Es posible mejorar nuestra relación con las redes cuando vivimos conectados?

Las redes sociales se han convertido en parte de nuestra vida. Por eso, cada vez más, se pone la atención en cómo afectan estas plataformas virtuales a nuestra energía, estabilidad emocional y salud mental. Sin embargo, por la situación actual de pandemia y porque cada vez más marcas y negocios usan las redes para darse a conocer, en los últimos tiempos estamos más conectados que nunca.

Si a esto le sumamos que en redes sociales solo vemos una parte de la realidad de personas y empresas, que puede hacer que no nos sentamos suficientes y caigamos en la comparación, se hace imposible no preguntarse:

¿Es posible mejorar nuestra relación con las redes cuando vivimos conectados?

Sin duda es posible. Y es más, es necesario. Las redes sociales tienen muchos beneficios, siempre y cuando las personas tengamos el control del contenido que vemos, quién tiene acceso a nuestro contenido y también las usemos de forma productiva.

Para ello, casi todas las plataformas cuentan con distintos niveles de restricción que pueden ayudarnos no solo a protegernos de su uso inadecuado, sino que también pueden ayudarnos a llevar mejor las emociones que nos genera una vida hiperconectada.

“En concreto en Instagram existen tres niveles de restricción que para mí son de lo más acertados”, nos cuenta Lorena García, CEO de Comunicazen y experta en redes sociales, “es importante conocer cada una de estas restricciones porque realmente pueden ayudarnos cuando, por ejemplo, cuentas concretas nos molestan, nos descubrimos cayendo en la comparación o queremos ocultar nuestro contenido a alguien. Son herramientas muy útiles y están ahí para usarlas”.

Silenciar en Instagram, qué es y para qué sirve

Un primer nivel de restricción es la opción de Silenciar de Instagram. Esta opción permite silenciar el contenido o las Stories de una determinada cuenta para que Instagram no nos lo muestre, sin tener que dejar de seguirla.

“Esta es una de las opciones más sanas y acertadas para esas personas que tienen que pasar tiempo en redes sociales, ya sea por su trabajo o por su negocio”, nos cuentan desde Comunicazen, “la persona que ha sido silenciada no sabrá que lo ha sido, puesto que su contenido seguirá siendo visible para nosotros, pero Instagram ya no nos lo mostrará. Si queremos ver los posts o las historias de esa persona, tendremos que ir a su perfil”.

Esta opción, según nos dice Lorena, está muy relacionada con el síndrome del impostor y la comparación que se genera a veces en Instagram: “Muchas veces no quieres dejar de seguir a la persona porque realmente te gusta su trabajo y su contenido o porque en un momento dado te puede hasta inspirar. Pero a veces, verlo te genera malestar o hace que te compares y que nunca te sientas suficiente. La opción de Silenciar es perfecta, porque tú escoges cuándo ves el contenido de esa persona y así, tú tienes el control”.

Restringir en Instagram, un bloqueo parcial

El siguiente nivel es la opción de Restringir, una de las últimas que se ha incorporado a la plataforma. Al restringir una cuenta de Instagram lo que hacemos es impedir que la actividad de esa cuenta en la nuestra, sea visible. Es decir, sus comentarios, por ejemplo, solo serán visibles para esa persona, no para el resto de la comunidad y sus mensajes no nos serán notificados.

“Aunque, en este nivel, la cuenta que hemos restringido sí puede ver nuestro contenido y dejar comentarios (aunque no sean visibles) o enviar mensajes, no sabe que está restringida y por tanto, estaremos controlando el contenido que aporta”, nos cuenta Lorena, “y este control es tanto público (evitando que el resto de la comunidad vea, por ejemplo, comentarios dañinos) como privado (ya que sus mensajes no se notificarán e irán a una bandeja de entrada distinta)”.

Bloquear en Instagram, ¿para qué sirve y cuándo aplicar un bloqueo?

El último caso es la opción de bloquear que, se podría decir, que es la opción “más dura”. Cuando bloqueamos una cuenta, evitamos que tenga acceso a la nuestra: no podrá ver nuestro contenido, ni tampoco el número de seguidores o seguidos. 

“Es más: nuestro perfil no le aparecerá si nos busca en el buscador de Instagram”, nos cuentan desde Comunicazen. “Algo que hay que tener en cuenta es que, aunque a la persona no se le notifique que ha sido bloqueada, podrá intuirlo perfectamente cuando no tenga acceso a nuestra cuenta. Además, cuando bloqueamos a alguien, los comentarios, likes y otras interacciones que dejó en nuestra cuenta, también desaparecen; y tampoco recibiremos ningún mensaje por su parte”.

Es recomendable bloquear directamente a las cuentas que aporten odio o mensajes que nos hagan daño en nuestras redes. Es la forma de impedir que los famosos “haters”, creen mal ambiente en su comunidad con faltas de respeto, insultos o spam.

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