UNICEF espera cambiar la vida de muchos niños y niñas con su nueva campaña

On 15 November 2017 in Bangladesh, siblings (left-right) Mohammed Anis, 8, Mohammed Safayet, 7, Sufaira, 12, and Homaira Amit Hassan, 10, pause in a field on the way to the UNICEF learning centre they attend, in the Unchiprang makeshift camp for Rohingya refugees in Cox’s Bazar district. They are among 15,000 children receiving educational and other support at 182 UNICEF learning centres in Rohingya refugee camps and makeshift settlements in the district. In Myanmar, the siblings had been prohibited from attending school. “In Myanmar, we do not [sic] feel happy, because the police did not allow us to go to school, or to play. They forced us away.” Homaira says. “We were very sad there as the police would not let us go to school,” Sufaira said. “We just wanted to learn and play like the other children.” Her family, who came to Bangladesh in August, fled their homeland after their village was attacked by the Myanmar military. “They were shooting bullets, cutting people with knives and slaughtering the people,” Homaira said. “That is why we fled here.” Since late August 2017, some 613,000 Rohingya have fled from Myanmar to neighbouring Bangladesh to escape the violence in their homeland. More than half of them are children – many in dire need of vital support. High levels of severe acute malnutrition among young children have been found in the refugee camps, and antenatal services to mothers and babies are lacking. Expanding the provision of safe water, sanitation and improved hygiene for Rohingya children is the top priority, and support for children traumatized by violence needs to be expanded. UNICEF focus also includes providing Rohingya children with learning and support services in child-friendly spaces. In camps and makeshift settlements in Cox’s Bazar district, UNICEF has set up 182 learning centres that are providing 15,000 children with education, psychosocial and other support. The centres – each one operating in three shifts,

UNICEF lanza una nueva campaña, ‘Unidos por‘, con la que esperan cambiar la vida de muchos niños y niñas. “Para nosotros es especialmente ilusionante, porque con ella hemos puesto en marcha una nueva forma de colaborar, pionera en el sector, flexible y fácil”, afirman desde UNICEF.

 Su particularidad es que con Unidos Por el donante puede personalizar su colaboración eligiendo: La causa que quiere apoyar; la cantidad que quiere donar; y la duración de su colaboración

Las tres causas entre las que el donante puede elegir son: educación, niños migrantes y refugiados y niños rohingya:

1. Educación. La educación es un derecho, pero no todos los niños lo ven realizado. En África, más de 250 millones de niños no pueden recibir educación y, otros tantos, la reciben en condiciones muy deficientes. En UNICEF trabajamos para que muchos más niños y niñas, sea cual sea su situación, puedan ir a clase y recibir una educación de calidad, igualitaria e inclusiva, que les permita construirse un futuro mejor.

2. Niños migrantes y refugiados. 30 millones de niños huyen de la violencia. Vemos a diario niños ahogados en el mar, niños detenidos y apartados de sus padres, niños en campos de refugiados kilométricos que han emprendido un viaje tan peligroso como la guerra, con el único fin de salvar la vida. Además, viven con la amenaza constante de ser secuestrados, esclavizados o agredidos sexualmente.

3. Niños rohingya. 700.000 rohingya han tenido que escapar de la muerte. No son reconocidos por ningún gobierno. Los rohingya son un grupo étnico que ha vivido durante siglos en la parte occidental de Myanmar. Hace más de 2 años sufrieron un intento de genocidio en este país y tuvieron que huir a Bangladesh. Más de la mitad de los desplazados eran niños. Muchos llegaron solos porque sus padres habían sido asesinados, llegaron niñas violadas, niños con marcas de machetazos… Hoy viven en Cox’s Bazar, el campo de refugiados más grande del mundo.