La prescripción tras el flechazo

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Dedicamos este mes a conocer las opiniones que algunos profesionales destacados de nuestra industria escribieron para el Especial Agencias, publicado en Septiembre por La Publicidad. Este es el texto de Carlos Martínez-Cabrera, Socio Fundador y Presidente Kepler22b

Para un curtido publicitario digitalizado como yo, es un privilegio estar asistiendo a una revolución que ha transformado absolutamente la comunicación de las marcas. 

La gran revolución nace de la nueva forma de relacionarse la sociedad en su conjunto

Hasta no hace mucho existió una especie de preocupación generalizada porque parecía que las agencias iban algo ralentizadas en su propia transformación digital, pero honestamente creo que hemos sido capaces de, no solo adaptarnos en un tiempo récord, sino de anticiparnos a lo que está por venir. 

La gran revolución nace de la nueva forma de relacionarse la sociedad en su conjunto, que naturalmente permea rápidamente en la publicidad.

De esta manera, continuamos siendo el partner que el cliente necesita para construir su marca en este nuevo contexto. Colocamos “lo digital” como algo transversal, y no como una disciplina aislada. Todo es digital y, sin embargo, algo no ha cambiado; el valor de la idea, que ahora es aún más amplificable, moldeable, flexible.

Nos hemos convertido en consultores “creativos”, que asesoramos en tiempo real para modular la comunicación, y no destinar todos los recursos a internet, porque es y está, y es fantástico pero, lo relevante para las marcas hoy en día, es ser capaces de sobresalir en un entorno híper saturado donde se consumen contenidos a demanda y prácticamente personalizados. Escuchar es vital para poder dar forma a la idea creativa y construir a partir de ella la propuesta de comunicación más eficaz, sea en exterior, prensa, radio, tv, cine, invitando desde cualquier medio a la interacción y a la conversación que facilitan las nuevas tecnologías.

Seguiremos asombrándonos por las nuevas plataformas y desarrollos tecnológicos que aparecen casi a diario. Tenemos que ser muy hábiles para saber utilizarlas en beneficio de las marcas. Si hace apenas diez años nos hubieran afirmado que una nevera nos iba a avisar de que estaba caducando un yogurt hubiéramos alucinado, y esta realidad está ya presente en nuestros hogares. Vamos hacia ahí, hacia dotar a las marcas incluso de voz, de tono, de compromiso social, de una cierta “vocación de servicio”, mientras la “conversación” continúa. 

El reto de las agencias es atender como siempre al consumo de medios de nuestro cliente final, localizándole allá donde esté, y sorprenderle con una idea que le haga detenerse, disfrutarla y,-esto sí supone un cambio de modelo-: compartirla. El consumidor se ha convertido en un amplificador natural del mensaje de las marcas, y está muy atento a que sean impecables en su promesa; cualquier fallo también se puede convertir en una bomba de relojería y producir una crisis reputacional en cuestión de minutos. El reto es alcanzar la prescripción tras el “flechazo”.

Desde nuestra creación como agencia independiente hace apenas dos años y medio partíamos con una mentalidad que integra digital de forma natural. Esto nos ha permitido incorporar a clientes y equipo con la misma filosofía, y facilitado seguir haciendo cosas maravillosas en cualquier entorno.