‘¿Y si no hubiera estrategia para la Estrategia?’

Desde La Publicidad hemos lanzado este mes septiembre el “Especial Agencias 2020”, donde diferentes profesionales del sector ofrecen su particular punto de vista sobre el panorama actual de las agencias. Hoy os traemos el artículo de opinión de María Vara, Client Services Director en Starcom Spain. ¡No te lo pierdas!

“Vivimos tiempos difíciles. No descubro nada a nadie. Sin embargo, lo más difícil de todo es afrontar un futuro incierto. Lo es porque no sabemos qué vendrá. Esta profesión, al igual que todo lo que nos rodea, tiene cada vez más de inestable y menos de conocido, pero en toda esta espiral hemos de ser capaces de encontrar la oportunidad y dar respuesta a quienes esperan algo más de nosotros.

Durante estos meses y, según un estudio reciente, uno de cada tres clientes ha declarado que castigará a aquellas marcas que le hayan decepcionado con su respuesta, ya sea debido a su silencio o porque enviaron mensajes inapropiados en el contexto actual.

Por eso, al enfrentarnos a cualquier estrategia, hoy debemos preguntarnos, en este momento de transformación, ¿cuál es la mejor forma de afrontar una estrategia para una marca cuando probablemente lo conocido ya no sirva, cuando todo lo establecido (que no era mucho) cambie, cuando los comportamientos se reescriban, y cuando nuestra manera de afrontar las decisiones sea diferente?. Como personas, evolucionaremos y tomaremos decisiones teniendo en cuenta otras experiencias (las que vivimos actualmente) y entonces, ¿qué contaremos a los consumidores para resultarles relevantes como marcas?

Ahí radica el cambio, en que nuestros mensajes sepan adaptarse, en que nuestros puntos de contacto se enriquezcan, pero, sobre todo, en que no olvidemos que nos dirigimos a personas. Personas que, como nosotros, han afrontado otras realidades y han crecido con ellas durante estos meses. Seremos un público más exigente, seguro, porque las prioridades se han restablecido y, quizás, ¿más cauto? Esperaremos respuestas y soluciones por parte de las marcas y, por supuesto, algo más de empatía.

En la personalidad de cada marca obtenemos las respuestas

Cuando trabajamos una estrategia para una marca tratamos siempre de aportar valor en el corto, medio y largo plazo. Ahora, más que nunca, lo haremos adaptándonos a lo que imaginamos ocurrirá en el corto, medio y largo plazo. Y esto es también apasionante.

Y nos hará volver a los básicos, a recordar que cada marca tiene algo en su ADN que la hace diferente, especial y atractiva a las personas. Y que eso, es lo que marca la diferencia vivamos el momento que vivamos.

Porque desde ahí seremos capaces de construir, de dar valor y, por supuesto, de enfocarnos hacia cualquier objetivo. En la personalidad de cada marca obtenemos las respuestas: a la relevancia, a la consideración e, incluso, a la conversión como objetivo final.

Adaptémonos a las situaciones, a esta que vivimos hoy y a todas las que vengan (siempre habrá un “después”), pero nunca olvidemos quiénes somos. Encontremos lo que nos une y lo que nos diferencia, porque de esta forma, siempre habrá sitio (¡y respuestas!) para la estrategia.”