Un nuevo estudio de Havas (“The MEaningful Shift”) descubre algunos problemas globales profundamente contradictorios que los compradores de todo el mundo reconocerán. El estudio de 12.000 personas en 32 países explora las actuales tensiones globales entre el amor por las compras y la propiedad, y el deseo de hacer lo correcto por el planeta y las personas que lo habitan.

Los consumidores buscan un equilibrio entre la culpa y el placer. La mayoría de los encuestados dicen que comprar cosas nuevas los hace sentir bien, y sin embargo el 61% se esfuerza por consumir menos. Casi la mitad de los millennials admiten que a veces se sienten culpables por las cosas que compran.

La mayoría de los encuestados están convencidos de que pueden tener más influencia en la sociedad como consumidores que como votantes, y que pueden usar ese poder para influir en cualquier cosa. Hoy en día, alrededor de la mitad de nosotros estamos haciendo un esfuerzo para comprar más productos que apoyan buenas causas. El 43% de los millennials dicen que a menudo compran o se niegan a comprar un producto basado en los valores expresados por la empresa o en actividades sociopolíticas.

A menudo, comprar con más cuidado comienza con comprar menos. Casi dos tercios de la muestra mundial intentan consumir sólo lo que realmente necesitan. Es un cambio brusco de décadas de consumo ostentoso y de “ir de compras hasta el cansancio”. Y es una tendencia global, con niveles de acuerdo mayoritario en 30 de los 32 mercados estudiados. Esto contrasta con el hecho de que más del 47 % cree que una economía sana requiere un alto nivel de gasto de los consumidores y, además, el 38 % cree que gastar menos destruirá puestos de trabajo.

Por otro lado, la mayoría de los encuestados se esfuerzan por consumir de forma más responsable, ya sea comprando menos, teniendo más en cuenta el impacto ecológico de un producto o apoyando a las marcas que marcan una diferencia positiva en el mundo. Sin embargo, la gente está buscando simplificar las compras. El 63% de los millennials a menudo desean que sea más fácil decidir qué producto comprar, y alrededor de la mitad de la muestra mundial admite sentirse abrumado por las opciones de productos en el supermercado. Alrededor de 4 de cada 10 millennials dicen que tener múltiples opciones para un producto en particular los estresa.