‘¡Quiero ser original (haciendo lo mismo que otros…)!’

Pedro Herrero, Supervisor de Nuevas Tecnologías y Métricas de Equmedia, nos trae en exclusiva un artículo de opinión donde analiza los distintos mecanismos que hoy en día se están realizando para impactar con las campañas de marketing. ¡No te lo pierdas!

Foto de Pedro

Sé que a mucha gente le horroriza. Se piensa que hay una persona mirando cada cosa que haces o subes a internet y que te juzga a cada momento, que es un ataque a privacidad… Pero yo tengo que decir que me gusta que la publicidad que me impacte tenga que ver con las cosas que busco en internet. Y como una de mis aficiones es la fotografía… Pues me gusta que me salten anuncios de fotografía, porque, en ocasiones, he llegado a descubrir cacharros o aplicaciones útiles o curiosas. Pero, claro, como te fijas más, pues también hay anuncios que te llaman la atención por lo negativo.

Esto me pasó hace poco. Estaba viendo contenidos en redes sociales y, entre fotos de dibujos y platos de cocineros, me saltó una publicidad de una app de edición de fotografía. Ya de por sí, las apps de edición no suelen ser muy potentes, con lo que suelo borrarlas de mi mente. Pero me llamó la atención el texto con el que buscaban que te la descargues. Era algo así como: “haz tus fotos únicas con XXXX”. Esto no sería llamativo de por sí, si no fuese porque lo que la app en cuestión hacía, simplemente, era aplicar filtros predefinidos. Es decir, ¿voy a hacer mis fotos distintas a las del resto, haciendo exactamente lo mismo que el resto?. No sé a vosotros, pero a mí me suena raro…

Pero bueno, a fin y al cabo, para mí la fotografía es sólo una afición. No vivo de ello, y dudo mucho que un fotógrafo profesional se plantee el comprar una aplicación así para sus fotos, ya que lo importante es adaptarse a las necesidades de cada cliente. Eso sí, hay que hacerlo sin perder tu estilo personal, que es el que posiblemente atraiga a más clientes en un futuro. Por suerte, esto en nuestro sector esto no pasa, ¿o sí? Vamos a analizarlo un momento…

Es cierto que las principales fuentes del mercado son comunes para todos. Nadie puede hacer un EGM a la carta, o meter un audímetro en cada casa para analizar datos específicos que nos sean necesarios saber de cara a un nuevo cliente. Pero recordemos que, aunque estas fuentes las usamos dentro de herramientas, realmente son es bases de datos que, cada cual, puede explotar como considere. Así que, por este lado, podemos estar tranquilos, siempre y cuando los encargados de los análisis los realicen como se deben de hacer.

Pero también es verdad que, de vez en cuando, surgen en el mercado soluciones tecnológicas que vienen cubiertas de grandes palabras como Big Data, Machine Learning y similares. Palabras que, por si solas, no significan nada. Ya en otras ocasiones he comentado que Big Data simplemente es un término que se refiere a un alto volumen de datos, y Machine Learning se lleva haciendo desde hace décadas (obviamente, la tecnología avanza y, con ella, las posibilidades de estas técnicas son cada vez mayores).

Cuando nos presentan una solución tecnológica debemos pensar: ¿realmente es para mí? Es decir, salvo que se pague un desarrollo en exclusiva, lo normal es que una herramienta parta de una base general para abarcar a un amplio espectro del mercado. Pero sí que podemos valorar hasta qué punto ésta encaja perfectamente con tu idea de marketing, y también debemos valorar que, si nuestra competencia va a usar esa misma herramienta, ¿crees que los resultados no van a ser los mismos?.

Las herramientas, desde luego, nos facilitan la vida, y hay soluciones muy ingeniosas y potentes que debemos valorar. Pero también debemos tener en cuenta si esa herramienta va a venir acompañada de un uso adecuado o de un enfoque que realmente nos aporte un valor añadido. Por poner un ejemplo muy básico: si dos empresas compran el mismo molde de una figura, las dos empresas te van a ofrecer exactamente el mismo producto. Sin embargo, si una de estas empresas, a partir de la figura que sale del molde, después le afina las formas, la pinta a mano y le pone unos complementos, va a tener un valor añadido y se va a ajustar más a las necesidades de su mercado que la empresa que te venda la figura “tal cual”.

Al final no hay dos empresas iguales y, normalmente, cualquier dato, estrategia o análisis debe ir acompañado de esa finura que sólo se puede hacer con un buen quipo detrás porque, si no, la “foto” que hagas será igual que la del fotógrafo de enfrente“.