Pikolin reivindica la nueva masculinidad junto a Oriol Villar

Arranca el año y Pikolin presenta nueva campaña: “Lágrimas” es una reivindicación de la nueva masculinidad que, un año más, la compañía inscribe en el propósito definido en “Haz algo que te quite el sueño”. Pikolin revolucionó el mercado de descanso conceptualizando su propósito de marca con una invitación a vivir la vida con pasión. Por primera vez, una marca de colchones no invita a descansar, sino que nos anima a encontrar algo que nos apasione. Pikolin se convirtió así en el embajador de una forma de vivir la vida, apasionada, activa y entusiasta.

Con la nueva campaña la marca sigue trabajando sus valores de diversidad y cercanía de la mano de Oriol Villar.  Y sigue buscando abrir el diálogo y mostrar nuevos puntos de vista sobre temas que generen conversación. Pikolin acepta el reto de mejorar la sociedad como un deber social y un claro objetivo de su propósito. Y no hay mejor forma que visibilizando estereotipos, que muchas veces son inconscientes y nos acompañan sin darnos cuenta.  Es por ello, que Pikolin lanza su campaña “Lágrimas”, para hablar de la nueva masculinidad. Todavía hoy, 40 años después del hombre blandengue, existe la necesidad de romper mitos en torno a la sensibilidad y la emoción como algo que debe ser reprimido por los hombres. 

Desde el 27 de enero, y durante todo el mes de febrero, Pikolin arranca un ambicioso plan de medios, gestionado por Arena Media, que contará con un spot de 70′ para televisión, dos piezas largas de estilo cinematográfico para digital, así como refuerzo con branded content.  Las nuevas piezas, creadas y dirigidas por Oriol Villar, se encargarán de difundir el propósito de Pikolin a través de la historia de su protagonista Juan Carlos Lérida: un bailarín que nos trasmite e inspira su actitud vital, el baile, disciplina que le hace vivir su pasión alcanzando la emoción. “Me considero increíblemente afortunado de poder trabajar con una marca como Pikolin” declara Oriol Villar. “Me siento muy implicado e identificado con lo que proyecta esta marca, y creo que si no fuera así no podría llevar a cabo este trabajo. Vivir con pasión y hacer lo que quieres hacer es la única forma en que la vida merece ser vivida”.

Las emociones no deberían tener límites de género. Seas quien seas. Pikolin quiere redefinir el concepto de «hombre blandengue», denunciar el uso de la expresión “ser un moñas” como un insulto capaz de mutilar de raíz todas las emociones masculinas.

“Los hombres fuertes no tienen miedo de sí mismos, ni de sus emociones, tienen ganas de sentir, aunque ello suponga mostrarse vulnerables, no tienen miedo a ser juzgados”, afirma la directora de Marketing de Pikolin, Ana Robledo Pascua. La sensibilidad, las emociones, no son patrimonio femenino, es un estereotipo del pasado aún con cierta vigencia en la sociedad. “En Pikolin creemos que no hay nada más atractivo que un hombre sensible, un “moñas” que muestra sus emociones sin ningún pudor. Eso es de verdad un hombre fuerte”, subraya Ana Robledo. Por fin los hombres pueden abandonar un modo de comportamiento que durante años les ha hecho daño, ya que les obligaba a mantener ciertas actitudes, para vivir conectados a sus emociones.

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