‘Perdona, ¿Rosalía, influencer?’

La Publicidad lanza en septiembre el “Especial Agencias 2019”, donde diferentes profesionales del sector ofrecen su particular punto de vista sobre el panorama actual de las agencias. Descubre el artículo de opinión de Jesús Grisco, Head of Communications & Pr en SrBurns.

Permitidme este bajo gesto de titular un texto haciendo uso de un clickbaitde aficionado para que leáis estas líneas. He querido reunir en tres palabras dos de las que más veces he leído a lo largo del último año y medio… y no ha sido nada difícil, os lo aseguro. 

Porque, no nos engañemos, cuando hablamos de “Rosalía” y de “influencers” no estamos hablando de hypes. Ya sabemos, aunque algunos aún solo lo intuyen, que estos dos fenómenos vienen pisando fuerte y con solvencia, pero ¿no os parece a alguno de vosotros que estamos ante dos realidades que corren el peligro de caer en la sobreexplotación?

Podríamos hacer una prueba, como contar los newsletters de los últimos meses lanzados por los medios especializados en publicidad que incluyan alguna noticia relacionada con los influencers, con los microinfluencers, con los macro influencers, con las celebrities que antes fueron influencers, con la inversión en acciones de influencers, con los fraudes de los influencers, con los influencers que la han liado parda en una campaña, con la idoneidad de los influencers en acciones para marcas de gran consumo, con la capacidad de prescripción de los influencers en el terreno de la cosmética y la moda, con lo que cobra un influencer por un post y lo que cobraría por un post y unos stories, con lo bien que funcionan los influencers en Instagram y con lo creativos que son elaborando contenidos para tus clientes … y os aseguro que el sumatorio nos dejaría blancos. Tan blancos como las menciones a Rosalía en todo tipo de medios, tanto digitales como tradicionales, sin poner en duda, ni mucho menos, su arte. 

Creo que este año ha sido un poco extraño, siento que en el sector no hemos distribuido una atención equilibrada en las diferentes disciplinas publicitarias y eso, en mi humilde opinión, quizás no aumente el temido efecto del “hype”, pero sí puede hacer crecer unas expectativas ya demasiado altas al respecto, con su potencial capacidad de frustración, tanto de agencias como clientes.