¿La revolución digital o la rueda del hámster?

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Clemente Manzano, director general de Sra. Rushmore analiza la realidad de la situación de las agencias de nuestro país. El concepto Revolución Digital vuelve a centrar el texto dedicado al Especial Agencias de La Publicidad:

Suena a estar subidos en la rueda de un hámster, pero la realidad es que la revolución digital sucede cada día.La nuestra comenzó hace ya muchos años. Hacia el 2007 decidimos cambiar la agencia y entrar sin prisa y sin pausa en ella. Hoy en día es parte del ADN de Sra.  Rushmore. La decisión fue sencilla pero complicada, apostamos por inocular un virus digital en la agencia mediante la incorporación de los mejores del entorno digital.

Fueron ellos los encargados de  extender esta revolución. De apoyar, guiar, orientar a cada equipo estratégico y creativo. Hoy, todos nos movemos con naturalidad en la selva digital. Eso sí, siendo conscientes que está casi todo por inventar. Seguimos teniendo algunos de los mejores especialistas, en mi humilde opinión, en el mercado. Pero ahora cada uno de nosotros tiene que ser  capaz de crear, orientar, inspirar o proponer a cada uno de nuestros clientes ideas para conectar con la gente ahí fuera, también en el ecosistema digital. 

A partir de ese momento, hablamos del año 2007, la revolución ha sido continua. No ha habido un momento de respiro, una parada para beber agua o coger una bocanada de aire antes de sumergirnos otra vez.Vivimos en ella. La revolución es todos los días, cada brief, cada presentación, incorporan una pequeña revolución. 

Lo que sigue siendo inmutable es que en la Rushmore seguimos creyendo en la fuerza que tiene una idea para convencer a alguien de tener una aventura larga o corta con las marcas para las que trabajamos. Esto no significa ser creativo únicamente. Significa ser capaz de ser relevante, que nuestras ideas estén fuertemente conectadas con un elemento, pensamiento o intuición que tenga la marca. 

Y para esto la herramienta a utilizar; digital, contenido, cuña, spot, acción en la calle. O cualquier formato; bumper, gráfica animada, meme, audiovisual, audio, conversación o storytelling, tiene que servir para llegar conseguir que un consumidor; o más bien, nuestro invitado, compre nuestra marca o producto.Y que lo hagan porque es bueno para ellos o satisfaga sus necesidades.

Y este año hemos seguido haciendo lo mismo que hacemos cada día. Escuchar al consumidor, a nuestros clientes- pasan 24 horas al día con su marca- a la gente que pasea por las calles, a cada pieza de investigación. Y todo esto se repite continuamente. Da igual el año, el mes o el momento. 

Tenemos que seguir escuchando y proponiendo un punto de vista que nos diferencie en cada trabajo. Da igual que sea digital o no. El consumidor decidirá en  un instante, inmediatamente, si le incita o le genera empatía. No somos la parte más importante de su vida.

Y el año que viene tendremos retos similares. Seguir adaptándonos a la revolución social y tecnológica que se está produciendo. Seguir intentado anticiparnos a cómo piensa cada persona que ve, interacciona o empatiza con nuestras propuestas. 

Conseguir que pasen un instante con la marca, un día, un fin de semana o que se casen de por vida. Continuar proponiendo ideas que sean eficaces para conseguir los objetivos de nuestros clientes. Suena a ratón en rueda de hámster, sí. Pero nos sigue apasionando.