La nueva de temporada Mahou recibe al grupo musical Ginebras

Una caña con… no para de sorprendernos recibiendo a los invitados más demandados por los fieles espectadores del programa. Personajes diversos y versátiles, que Carolina y Kikillo dan la bienvenida en el Bar Bara con los brazos abiertos, sedientos de historias y demostrando una vez más que los encuentros de calidad entre las personas son esenciales para vivir mejor.

Esta semana el programa de entrevistas de Mahou cuenta con las voces que llevan amenizando esta tercera temporada desde su inicio, el grupo musical Ginebras, formado por cuatro amigas, Sandra, Magüi, Raquel y Juls con las que todo el mundo querría quedar para tomarse unas cañas y unas risas. En esta ocasión Carolina y Kikillo solo serán visitados por las tres primeras, aunque será suficiente para conocer en profundidad el universo del grupo pop del momento, que comienza el encuentro dejando claro que tienen gustos muy diferentes. Desde el inicio muestran que cada una tiene sus preferencias, incluso a lo que  a cervezas se refiere.

Con el buen rollo por bandera y palique para rato, el grupo musical revelación arranca manifestando que hay canciones que pertenecen a historias que han vivido, recordando entre risas todos los amores que los trayectos en metro les han brindado. No solo se quedan ahí las confesiones, pues el “Yo nunca” de Kikillo saca a relucir cuestiones escatológicas que mucho tienen que ver con las piscinas de verano, “he meado en piscinas arriesgándome”, confiesa una de ellas.

Gracias a la atmósfera del Bar Bara, la conversación va tornando hacia su faceta más personal. Las tres invitadas coinciden en que hacen lo que más les gusta, sintiéndose tan unidas que a veces es difícil no sentirse un pack cuando entran en una relación sentimental. Y si del perfect match se trata, ninguno mejor que el que las unió por Tinder.

Chueca, Príncipe Pío o Lavapiés… no hay barrio que se resista a estas chicas cañeras que dicen encontrar en el trabajo en equipo y la disciplina las bases de su éxito profesional. Lo cierto es que no siempre se habían planteado vivir de la música, pero Eurojunior fue un deseo infantil que ya vaticinaba todo lo que estaba por venir.

Unas invitadas Cinco Estrellas que se despiden de Carolina y Kikillo entre risas y mucha música. Dejando un gran logo pintado en la pared, que recordará a todos los futuros invitados, que las cañas en grupo saben mucho mejor si se acompañan de humor.

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