La madurez digital de la mediana y gran empresa desacelera 2 puntos y se fija en el 55%

Las empresas españolas de entre 200 y 500 empleados han echado el freno durante el último año a las medidas emprendidas para la digitalización de sus espacios de trabajo. Muestran un leve descenso que roza los dos puntos porcentuales con respecto a 2018, según se desprende del último estudio elaborado por el Instituto de Investigación Salvetti & Llombart, llamado “Smarter Workspaces: Experience The Digital”, para la compañía Kyocera Document Solutions España.

Kyocera Document Solutions España es una compañía de impresoras y equipos multifuncionales de alta calidad y respetuosos con el medio ambiente, así como soluciones empresariales y servicios de consultoría, con sede en Osaka (Japón).

Raquel Pinillos, Corporate Sales Director de Kyocera afirma que para las empresas de este tamaño, la evolución hacia la eficiencia y nuevos modelos de negocio digitales como startups es una cuestión de supervivencia. También dice que se ha producido un incremento tremendo de la competitividad impulsado por la economía digital y factores como la estandarización, democratización y aplicación de la tecnología.

El estudio ha analizado factores como la inversión que las empresas han realizado en tecnología, su experiencia digital, el valor dado a las iniciativas de transformación digital y el éxito de los proyectos.

A pesar de haber mantenido un incremento entre aquellas organizaciones de 500 empleados en adelante (que alcanza un 59,5%, frente al 54% del año anterior), la horquilla anterior a estas se fija en el 55% (en 2018 fue del 57%), aunque con diferencias por sectores.

La herramienta que evalúa la madurez de los espacios de trabajo inteligentes es un indicador estadístico llamado SmarTec Index.Según este SmarTec Index, señalamos el porcentaje de madurez de diferentes sectores:

-Sanidad-Farma (68%)
-Distribución, Logística y Retail (63%)
-Industria (56%)
-Administración Pública (56%)
-Actividades Financieras y Seguros (55%)
-Servicios (consultoría, energía, telecomunicaciones, transporte y ocio) (51%)

De ello se concluye que las razones que habrían llevado a este descenso podrían deberse
fundamentalmente a dos motivos: estas empresas se encuentran ligeramente por debajo de la media en inversión tecnológica derivada de una evidente limitación presupuestaria; además de que la medición de la experiencia digital es muy inferior a la de las más grandes.