¿Hasta dónde pueden llegar mis datos personales?

El escándalo de Cambridge Analytica ha destapado la recopilación de datos que realizan las redes sociales, detalles que se desconocían del uso que se les daba y la cesión que hacen de ellos a terceros. En el caso de Facebook, recolectando información muy detallada en sus perfiles y el uso que hacen de la misma, por ejemplo, vendiendo esos datos a terceros o permitiéndoles acceder a ellos para que puedan ser usados con fines comerciales, publicitarios o generadores de opinión, dirigiendo anuncios, información o contenidos a personas a quienes probablemente les interese lo que se ofrece o, lo que es peor, para interferir sobre su opinión.

Con la normativa actual en la mano, Legálitas considera que un afectado puede pedir a Facebook que le informe sobre a quién se han cedido sus datos personales; esto se llama derecho de acceso, y obliga al responsable del fichero (Facebook, en este caso) a que informe, entre otros extremos, sobre quiénes han sido los destinatarios de los datos personales (arts. 5.1.a y 15 de la LOPD; y 13.1.e y 15.1.c del nuevo Reglamento comunitario sobre protección de datos personales –Reglamento (UE) 2016/679 o RGPD–). Si Facebook no contesta o contesta de forma inadecuada, puede solicitarse la tutela de la Agencia Española de Protección de Datos, que instará, bajo pena de multa económica, a que se atiendan de forma correcta los derechos de los afectados. Por otro lado, si un usuario de Facebook pide darse de baja, no solo Facebook estaría obligado a la cancelación del registro, sino también todos aquellos cesionarios de los datos personales del usuario afectado (art. 16.4 LOPD y 17.2 RGPD).

En el caso que ha suscitado esta última polémica, la cuestión surge por la orientación de mensajes, publicidad o contenidos digitales que llegan a los usuarios de Facebook (adviértase que en Bélgica ya se han resuelto procedimientos contra Facebook por tratamiento de datos de no usuarios) orientados a que se posicione a favor o en contra de una determinada ideología, a partir de la actividad del usuario en la red social: contenidos que promueve ese usuario, likes, nivel económico, zona geográfica, información laboral, imágenes, opiniones, etc.

Si quieres dejar de tener un perfil en la red social hay dos opciones: desactivar (cierre por un tiempo) o eliminar definitivamente tu perfil. Si la opción que has elegido es la segunda, lo primero que debes hacer es descargar una copia de toda la información que has ido almacenando en la plataforma desde que entraste en ella. Después, habrá que acceder a una pestaña de dentro de la red social y pulsar a “eliminar mi cuenta”, hay que leerse todas las condiciones que conlleva esta eliminación.