Google Shopping hace temblar a Amazon

Google Shopping o Amazon Advertising? Es la gran pregunta. Ambos se han enzarzado en la ‘gran guerra’ de canales de venta online, y ambos saben que en realidad sólo puede haber un vencedor: el que consiga vender más (evidentemente). En el camino por el liderazgo no cesan las mejoras implementadas por ambas empresas, ya que cada paso que den les puede acercar más y mejor a su público.

En una ponencia presentada por el CCO de Barcelona Tech City, Ricard Castellet, el cofundador y director técnico de la agencia de marketing Digital Estudio34, Ugo Smith, ‘atrapó’ durante una hora a los espectadores que se hacían esta gran pregunta y es que, entender bien qué son y para qué sirven cada uno de estos canales de venta online, puede ser motivo de triunfo para un negocio.

¿Qué es Google Shopping?

A resumidas cuentas, Google hace tiempo que puede presumir de no tener casi competencia y ser el rey de su mayoría de productos y servicios: su buscador web (Google), su navegador (Google Chrome), mapas en web (Maps), la plataforma de vídeos por excelencia (YouTube) o de correos electrónicos (Gmail), entre muchísimas otras. ¿Qué le falta? Controlar la compra y venta online.

Ugo Smith definía Google Shopping como “un escaparate online multidispositivo orientado a la venta de productos que te permite adueñarte de la pantalla para que puedas, así, diferenciar tu marca de las demás”.

Una vez empezamos la búsqueda del artículo que queremos, Google Shopping nos muestra los anuncios de productos con: su nombre, una imagen, el precio, qué tienda nos lo vende y la valoración que hacen otros usuarios. Una vez elegimos el que es de nuestro interés aterrizamos en la web del vendedor y a la ficha de producto en concreto.

 Amazon tiembla, y es que Europa es el próximo objetivo que planea atacar Google después de que las implementaciones realizadas en Estados Unidos le haya reportado grandes resultados. Es cierto que en Europa este escaparate dispone de filtros avanzados y cuenta con su propia gestión de carrito y pago, la cual precisa de una cuenta de Google Pay, pero es que en Estados Unidos todo el canal en sí está mucho más desarrollado e incluso tiene otra integración: Google Express. Gracias a esto, el usuario no sólo recibe sugerencias personalizadas, sino que tiene un carrito de compra universal que le permite comprar directamente en la plataforma, agilizando así el proceso y mejorando la experiencia del usuario.

Y entonces, ¿en qué se diferencian?

Es cierto que funcionan de manera similar, ya que realizar una búsqueda en cada uno de ellos se puede hacer a través de filtros y ambos nos ofrecen un listado de resultados con fichas de información completas del producto. Así que las mayores diferencias las encuentran los negocios que buscan el canal de publicidad online más adecuado para anunciar y vender sus productos.

Tal y como comentaba Ugo Smith: “Unos de los mayores beneficiados de este escaparate pueden ser los minoristas y, sobretodo las Pymes, los cuales deben encontrar maneras para mantenerse competitivos en este mundo multidispositivo y competitivo para: aumentar sus ingresos; aumentar su tráfico (online y físico); mantener márgenes y conseguir lealtad”.

Según un comunicado reciente de Google de octubre de 2020, desde que este lanzó los listados de Google Shopping gratuitos en Estados Unidos, los minoristas que han publicado sus productos han logrado obtener un 50% más de visitas a sus sitios web. Gracias al éxito obtenido, en ese mismo comunicado la compañía anunció la ampliación de esta medida a los países de Europa, el Oriente Medio y África.

Venta y compra online: una evolución imparable

El contexto actual está destacando la importancia para las empresas de ser visibles en el escenario digital. Ya no basta con la sola presencia, es momento de desarrollar estrategias que nos permitan captar nuevos clientes y convertir estos impactos en resultados.

Para tener éxito con las campañas en Google Shopping, Ugo explicaba: “No debemos depender solamente de una sola, sino que la clave es tener diferentes campañas activas y diferentes feeds para cada una de ellas. La clave está en estructurarlas de la siguiente forma: Campaña Base (muestra todos los productos de tu inventario); Campaña Top Ventas (maximiza el retorno generado por tus productos top ventas); Campaña Estacional (Black Friday, Navidad…) y Smart Shopping (Google extrae el contenido de tu feed de productos)”.