España invierte 35 millones de euros en influencers

La sobresaturación de influencers es una de las principales razones que Juan Merodio, experto en marketing y transformación digital, apunta en este momento de descreimiento de este fenómeno económico y social.

El caso de Arii, una influencer americana con 2.8 millones de seguidores que cuando lanzó su línea de camisetas sólo consiguió vender 36 reflejan no sólo que el número de seguidores no es el número de compradores reales si no que el marketing de influencia debe ser bien diseñado para que sea efectivo.

Según un estudio de la agencia H2H, en 2018 las marcas españolas invirtieron 35 millones de euros en campañas de influencers, lo que supone un 400% más que en 2017 pero de las que más de la mitad no tuvieron retorno.

“cualquiera puede ser influencer”

“El marketing de influencia funciona pero siempre con un exhaustivo análisis previo de los influencers a contratar y con una buena estrategia que permita asegurar el 100% de efectividad”, comenta Juan Merodio que con uno de sus clientes del sector belleza ha vivido últimamente el éxito de invertir 3000 euros en una acción de microinfluencers y obtener 30.000 € en ventas directas fruto de ella.

Un influencer es alguien que empatiza con su audiencia que les representa y en quien confiar”, añade Merodio que apunta que cualquiera puede ser influencer. 
Hay influencers de todas las edades y condiciones, desde gente adinerada a gente de clase social muy baja. Los más jóvenes generan un mayor alcance y engagement, pero es porque esa juventud está más en redes sociales”.