“En publicidad, comunicación y marketing existen dificultades para que las mujeres alcancen ciertos cargos de responsabilidad”

El empoderamiento de la mujer no es una moda. Surge de la necesidad de dar visibilidad a una problemática que en muchos ámbitos profesionales, sigue existiendo. Techos de cristal, diferencias salariales, conciliación… son algunos de los principales retos a los que se han enfrentado las mujeres en el entorno laboral a la hora de alcanzar puestos de responsabilidad.

Sin embargo, el sector de la publicidad, el marketing y la comunicación cuenta cada vez con más profesionales mujeres, desde directivas hasta emprendedoras que, a través de esta sección especial que lanzamos dedicadas a ellas, hablan de su experiencia en este sentido. Hoy le toca el turno a Gemma Gutiérrez, Directora General de Ogilvy Barcelona.. ¡No te la pierdas!

¿Cuáles han sido los principales escollos que ha tenido que superar para llegar hasta su actual puesto de trabajo?

Debo reconocer que el primer escollo fui yo misma. Una de las limitaciones más grandes con las cuales me topé fue la de proyectarme en el cargo de Directora General y dudar de si era un rol idóneo para mi. Eso se debe, básicamente, porque tenemos estereotipos muy masculinizados de qué significa liderar equipos y cómo se debe hacer. En ese proceso de duda, mi gran conclusión fue que debía ir a por ese reto y debía hacerlo yendo a por todas. ¿Cómo? Apostando por un liderazgo consciente, conciliador, respetuoso con todas las realidades personales, donde se dinamizase el talento y sin estereotipos. Tenía claro que para lograrlo debía empezar aplicándomelo a mi misma.

Decir que a una mujer le cuesta más alcanzar un puesto de responsabilidad, ¿es hacer demagogia o es totalmente cierto?

Los datos indican que hay más de cierto que de demagogia en esa afirmación. No obstante, si pongo el foco en mi persona debo decir que no lo he vivido así. Ogilvy es una compañía que promueve el talento, sin importar si es masculino o femenino. “Ladies and Gentleman with brain”, que proclamaba David Ogilvy. A nivel de sector, observo que en el ámbito de la publicidad, la comunicación y el marketing existen dificultades para que las mujeres alcancen ciertos cargos de responsabilidad. Es más, cuando lo logran, muchas de ellas deben hacer frente a situaciones donde se cuestiona su valía o los méritos realizados por haber alcanzado dicha posición.

Como en todas las crisis, en esta del Covid, ¿vuelven a ser las mujeres el sector más vulnerable?

Como en toda crisis, cualquier colectivo vulnerable incrementa su vulnerabilidad. De la misma manera que una empresa con problemas ha visto como la pandemia los ha acrecentado, en el caso de las mujeres la situación actual ha propiciado un deterioro. Recientes estudios indican que las mujeres tienen mayor probabilidad de perder su empleo desde el inicio de la pandemia y esto se debe porque están sobrerrepresentadas en sectores que han sido cerrados por la cuarentena.

¿Ha notado algún tipo de discriminación salarial en los puestos en que ha desarrollado su labor profesional?

En mi caso, los límites fueron aquellos que yo misma me impuse. Experimenté aquello que se conoce como el síndrome de la impostora, el evitar tener ciertas conversaciones que me incomodaban… Creo que superar los propios límites o prejuicios y la confianza son la base para que los demás te reconozcan y que ello te permita progresar profesional y económicamente.

¿Romper el llamado techo de cristal es posible o solo es un acto reservado a unas pocas?

Sí, es posible. Me considero un ejemplo de ello. Como lo son también las compañeras de Ogilvy y de otras empresas que lideran equipos y afrontan retos trepidantes. La clave es apostar por construir nuevos estereotipos entorno a los puestos de responsabilidad y abrazar nuevos estilos de liderazgo.

En su caso particular, la famosa conciliación familiar, ¿ha sido posible a costa de qué?

En términos generales, conciliar vida persona y profesional es complejo. Opino que la lucha por la conciliación no reside solo en padres o madres. La conciliación es fundamental para cualquier persona. En mi caso, trato de llevar a cabo un liderazgo que cree en delegar, en acompañar, en el desarrollo de los demás y que no premia las horas extras, sino que potencia la flexibilidad y premia el talento. En un ámbito como el de la publicidad, la comunicación y el marketing, el día a día se impone a la conciliación. Si existen organizaciones como el Club de Malasmadres es por el mismo motivo por el cual existen las ONG’s, ya que los problemas que buscan resolver son como el horizonte que, cuando parece que te acercas a tocarlo, se mueve otro poquito y se aleja. Tenemos deberes en cada unidad familiar y en la sociedad en general, tanto hombres como mujeres, para construir marcos laborales respetuosos.

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