‘Embajadores de marca y automoción’

Descubre la segunda parte de una nueva entrega de la sección “Salomón”, en este caso referente al número impreso de Noviembre de La Publicidad en 2020. No te pierdas su mirada crítica sobre algunos de los spots de actualidad.

“A parte del contexto, siempre es importante cuidar a los embajadores de nuestras marcas. A cualquier buen actor podemos identificarle un día con un mafioso y otro día como policía, ahí reside su profesionalidad, pero cuando en publicidad se interpreta a si mismo, hay que ir con cuidado si, además, recomienda diferentes productos al mismo tiempo y en el mismo bloque publicitario. Me ha pasado con José Coronado, sin duda uno de los favoritos de las marcas que no dudan en recurrir a él para alcanzar a su audiencia, sin embargo, la confusión está servida si lo mismo te vende un chocolate (Valor en este caso), que aceites de oliva, o audiolibros. Intentemos no mezclar e “ir por partes”, como decía Jack El Destripador.

No quiero dejar de mencionar a un sector que tampoco lo debe de estar pasando muy bien en estos momentos: Automoción. Los confinamientos, cierres perimetrales e, incluso, la propia economía, están haciendo mucho daño también a la venta de coches pero no dejan de anunciarse y deleitarnos con recursos que se adapten a la realidad vivida. Así que vamos con una de cal y otra de arena. ¿En qué se parece un automóvil a una aspiradora? Los estragos de la pandemia hacen que los kilómetros se sueñen y no se hagan y Seat lo representa con un aspirador / robot que hace las veces de coche. En fin, no sé si es el mejor argumento para vender coches, ¡si por lo menos te regalaran la aspiradora…!.

Sin embargo, y vamos con la de arena, el lanzamiento del Cupra Formentor, se realiza con un emocionante spot que nos recuerda que seguimos estando vivos y la necesidad de sentirlo. A través de la canción compuesta por el rapero británico Loyle Carner, la actriz Nathalie Emmanuel (Juego de Tronos) protagoniza el viaje que hace desde un avión hasta el nuevo Cupra. Sin duda, representa una manera alternativa de sentir que estamos vivos, y que va más allá de la razón. ¡Impactante!“.