El tamaño sí que importa

Desde la televisión integrada en un armario de los años 60 y el icónico diseño del espacio de los 70, pasando por la moda de las barras de bar en casa de los 80, hasta el aspecto minimalista y moderno actual, nuestras salas de estar han emprendido un viaje evolutivo en línea con los cambios sociales, las rutinas familiares y los avances tecnológicos de las últimas décadas. A pesar de todos estos cambios, hay algo que se ha mantenido inmutable a lo largo de los años: la televisión fue y sigue siendo el corazón de las salas de estar de los europeos según el informe “Evolución de la sala de estar”, publicado por Sony, junto con una encuesta realizada a 6.000 consumidores europeos y comentarios de expertos de la industria.

Desde que se creó el primer televisor Sony en 1960, su popularidad fue creciendo rápidamente hasta convertirse en una parte central e integral de la sala de estar, adaptándose a las necesidades de los espectadores. Según el estudio “Evolución de la sala de estar”, un tercio (32%) de los encuestados dice que es el elemento más importante de la sala, mientras que otros la posicionan en segundo lugar, solo por detrás del sofá desde el que la observamos. Además, el 64% de los encuestados afirman que ahora ven la misma cantidad de televisión que hace diez años.

Los televisores han evolucionado desde ser grandes cajas voluminosas a ocupar 10cm de profundidad o menos, como el nuevo Smart TV XG95 de Sony de solo 6,9cm. Por ello hemos tenido que adaptar el diseño y estilo de nuestros salones acorde a esta nueva realidad”, comentan los interioristas Stefano Mich y Alessandro de Pompeis. “Cuando un cliente nos pide el diseño de una sala de estar, lo primero en lo que piensa es en dónde encajará el televisor, cómo complementará éste con los muebles y si hay espacio para altavoces. El televisor ha pasado de estar en un lugar escondido a ser una parte integral de la decoración del hogar”, señalan.

los televisores son cada vez más grandes y se convierten en un símbolo de estatus

A pesar del aumento en la popularidad de los dispositivos pequeños y portátiles, el televisor se está volviendo cada más grande, una tendencia que sigue en alza desde los últimos años. Según el informe, casi la mitad (48%) de las personas encuestadas afirmar querer un televisor más grande que el que tienen actualmente. Siguiendo la filosofía del “contra más grande mejor”, los hombres se sitúan solo unos puntos por encima que las mujeres a la hora de estar dispuestos a comprar un televisor más grande. Así, los hombres tienen un 10% más de probabilidades de querer un televisor más grande que el que tienen actualmente, frente a las mujeres que hacen la misma afirmación (43%).