El mundo de la publicidad despide a Miguel Ángel Furones en un emotivo homenaje

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Miguel Ángel Furones tiene el mérito de haberse jubilado en dos ocasiones. La última fue el pasado 29 de noviembre en el Teatro Real junto a más de 300 compañeros que le prepararon un homenaje, aparte de muy sentido, sorpresa. Tal es así que su hijo, director de orquesta, le recibió, a su entrada en el teatro, con una melodía al piano.

Tras 50 años de carrera profesional, el hasta ahora presidente del grupo Publicis, se despidió de todos sus colegas diciendo que empezaría otra vez “si tuviera 19 años” y aseguró que todo este tiempo en el mundo de la publicidad había sido un “increíble viaje”.

Xabier Olazábal, Country CEO de Publicis en España, explicó el porqué de este homenaje: “El diccionario define la palabra homenaje como demostración pública de admiración y respeto hacia una persona y eso es lo que hoy queremos demostrar: El respeto y la admiración por el profesional que ha estado 50 años al frente del cañón en lo creativo y que ha alcanzado las más altas cimas de la publicidad española, la admiración por su talento y el respeto por la persona que sabe estar siempre ahí, al lado de los suyos. Hablo en nombre de los casi 1.200 empleados de Publicis Group en España para transmitirte, en su nombre y en el mío. todo el cariño y el agradecimiento por haber estado ahí con todos nosotros y decirte que ha sido un honor trabajar contigo durante todos estos años”.

Miguel Ángel estudió Sociología en la Universidad Complutense de Madrid y Publicidad en el CENP. Empezó su carrera en España, como creativo en JWT. Al poco tiempo recibió una oferta en Contrapunto y se cambió de agencia en 1978. Al cabo de dos años decidió montar su propia agencia, Vitruvio-30. Diez años después de su fundación, Vitruvio se fusionó con la agencia multinacional americana Leo Burnett. En el año 2001 fue nombrado deputy chief Creative Officer y, poco después, director Creativo Mundial de Leo Burnett. En enero de 2010 se pone al frente de Publicis Iberia, sustituyendo a José Manuel Pardo.

A pesar de trabajar toda su vida en el mundo de la publicidad, su verdadera inclinación siempre fue escribir. Empezó con El mundo de la publicidad en 1980. Más adelante escribiría un libro de poemas El color de las palabras y un libro de cuentos Quince historias que vienen a cuento y un ensayo, Tres mil años de Internet, en 2010.