El imparable crecimiento y auge del social commerce

En los últimos años, la manera de relacionarnos, desplazarnos y comprar ha cambiado drásticamente. El comprador actual no solo es más consciente de su entorno digital, sino que también quiere una experiencia de compra personalizada y ágil. Por ese motivo, Adglow, la multinacional española más destacada en tecnología y servicios publicitarios para las principales redes sociales, ha realizado un repaso de cómo ha evolucionado la forma de comprar y cómo las plataformas sociales se adaptan a ello.

Los consumidores aprecian la naturaleza personalizada de las redes sociales, esto aunado al inherente factor visual y al uso masificado del Smartphone, ha permitido que las redes sociales pasen de ser nichos de mercado a canales legítimos de compra y venta orgánica; es así como nace el: Social Commerce.

El Social Commerce o comercio social empieza en Facebook, cuando se introduce por primera vez el botón de “Comprar” en Messenger en el 2014. La oferta de Facebook ha evolucionado e inspirado a otras plataformas a seguir su ejemplo e incorporar mecanismos de compra sin necesidad de salir de su plataforma. Las redes sociales de Social Commerce más populares hoy en día son: Instagram, Twitter, Pinterest y Facebook. Sin embargo, mientras que Facebook sirve en gran medida para crear y mantener relaciones sociales, muchos consumidores utilizan plataformas como Instagram y Pinterest para inspirarse en nuevas tendencias y mostrar su estilo de vida. Las marcas ahora pueden llegar a los usuarios mientras estos buscan activamente inspiración y planean sus futuras compras.

Un buen ejemplo de red social que innova en las opciones de compra a través de su plataforma es Pinterest: el pasado marzo comenzó a fusionar la búsqueda visual con la función de pines de producto para crear una experiencia de compra orgánica para sus usuarios. Según datos de la compañía, el 60% de sus usuarios han utilizado la plataforma para tomar decisiones de compra. La plataforma, de la que Adglow es Marketing Partner oficial desde el 2016 y planifica campañas en los 11 mercados, apuesta por formatos que fomentan las compras de sus usuarios: publicaciones que permiten comprar los productos etiquetados en la imagen, o incluso la opción de que los usuarios fotografíen objetos de su entorno y encontrar dentro de Pinterest aquellas publicaciones con objetos similares al fotografiado.

Mientras tanto, Instagram amplió sus funciones de compra, permitiendo a las marcas publicar sus artículos en sus “Stories”, o dentro incluso de la sección de búsqueda de la aplicación. Se espera que la participación de Instagram en los nuevos ingresos de publicidad de Facebook aumente hasta el 70% a finales de 2020.

Desde Adglow, se observa que esta tendencia va en aumento y cada vez son más las marcas que utilizan estas plataformas no solo como escaparates, sino como los propios canales de venta y promoción de sus productos: las redes sociales son uno de los primeros espacios donde los usuarios acuden a buscar información sobre las últimas tendencias en moda, productos electrónicos, automóviles, etc.

Según el Estudio anual de eCommerce de IAB Spain, 16,4 millones de españoles de entre 16 y 65 años realizan compras online.

Las compras desde las propias redes sociales también prometen en cifras: el 9% de los internautas españoles compraron directamente en 2018 desde estas plataformas, destacando un 75% desde Facebook y un 11% en Instagram.

A la hora de informarse sobre productos y servicios, las redes sociales cada vez toman más protagonismo: la experiencia del cliente minorista está evolucionando más allá del ámbito de la tienda física y el eCommerce, enfocándose cada vez más en el dispositivo móvil y en las redes sociales.

La llegada de nuevas funciones de compra y la incorporación de anuncios personalizados, estas plataformas han sabido adaptarse rápidamente a los nuevos modelos de consumo y han llegado a convertirse en escaparates y tiendas digitales abiertas las 24 horas del día.