El decálogo del cliente ideal de la agencia de PR 

CEO Bemypartner

Montserrat Arias, CEO de Bemypartner, nos trae un interesante artículo. ¡No te lo pierdas!

Está claro que lo más importante para obtener buenos resultados en PR a través de agencia es  encontrar el partner adecuado, profesional, de calidad y que te ofrezca un servicio excelente.  Pero, ¿cómo cuán importante es el papel del interlocutor en casa del cliente? ¿Qué se espera  del interlocutor y cual puede ser su actitud y posicionamiento para sacar todo el partido a su  agencia? El cliente 10 cumpliría los siguientes puntos. 

1) Involucra a la agencia en la estrategia de negocio y espera lo mismo a cambio. Para  que cualquier estrategia de marketing y comunicación de resultado es importante  entender los objetivos reales, los porqués y para qué profundos de cada acción. ¿Qué  quiere conseguir la empresa realmente? ¿Cuáles son sus objetivos a corto y medio plazo? La agencia debe responder a esta involucración con planes de acción a la altura,  alineándose con el cliente y sintiendo como propios sus objetivos y valores. 

2) Es experto y sabe de comunicación. Evidentemente un cliente no tiene que saber de tu  área específica porque para eso te contrata, pero sí una visión global que le permita  saber las posibilidades y los límites reales de cada herramienta de Marketing. Cuanto  más conocimiento más confianza va a demostrar en la gestión.  

3) Es exigente y pone objetivos claros. El cliente ideal aprieta, pero no ahoga. Establece  objetivos claros, definidos en el tiempo y alcanzables que motiven a sus equipos  internos y externos. En realidad, y aunque nos hagan sufrir un poco, todos queremos  tener clientes que nos reten y a su vez valoren el trabajo. Además, con objetivos claros,  sabremos cómo nos va a valorar el cliente y cuáles son sus prioridades.  

4) Es dialogante y tiene buen talante. Igual que con los equipos externos, se consigue más  desde el aprecio que desde una presión negativa. Incluso en situaciones de estrés es  necesario trabajar conjuntamente para aportar soluciones. Evidentemente, siempre  valorando si ha habido dejadez, nunca justificable o situaciones externas que dificultan  el camino y para las que debemos encontrar soluciones.  

5) Motiva a la agencia como si fuese parte de su equipo interno. Reconocimiento,  implicación, compromiso… son aspectos que también funcionan con tu proveedor  externo ya que cuanto más actúe como equipo interno, mejor resultados obtendremos.  

6) Confía en el criterio de la agencia. Cuando vamos al médico o al abogado solemos hacer  caso de lo que nos dice si queremos mejorar y obtener los resultados que queremos. Sin  embargo, cuando contratamos una agencia, la tentación a veces es al mismo tiempo  marcar los pasos a seguir y los resultados, a pesar de las advertencias en contra de la  agencia. Si decidimos actuar en contra de las indicaciones de la agencia, no podemos  culparla a la vez de los malos resultados.  

7) No confunde los KPI’s entre herramientas de marketing. La reputación es el valor  intangible más tangible. Lo sabe la bolsa, lo saben los inversores y lo saben los  propietarios. Y aún así a veces queremos medir acciones reputacionales con KPI’s más  propios de acciones de marketing directo. 

8) Negocia sin asfixiar. Un fee inadecuado llevará a la larga a malos resultados. Vemos a  veces cambios de agencia por la promesa de un coste menor. Pero pasado un tiempo  todo el mundo revisará la rentabilidad de la cuenta y ajustarán las horas que te están  dedicando. Como en todo, paga ajustado a mercado. Ni de más ni de menos.  

9) Exige dentro de lo contratado entendiendo los límites. Uno nunca le pediría a un pintor  al que le has pagado para pintar tu salón que te pinte toda la casa. Y, sin embargo, esto  sucede muy a menudo con las agencias porque parece que todo es comunicación.  Muchas agencias ofrecemos siempre un sobre servicio a lo pactado para mayor  satisfacción de cliente, pero rebasar en exceso este límite puede llevar aun burn out de  tu agencia.  

10) Reta a la agencia a ser creativos. Esto debería salir de la propia agencia. Con clientes  de hace años, es bueno retarse y volver a ser tan creativos como el primer día,  renovando equipos, apostando por nuevos puntos de vista y viendo todo como el primer  día, pero con los conocimientos de la larga experiencia.  

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