Burger King se desvive para cumplir su promesa de cocción a las llamas

La agencia noruega, New Work, realiza con Burger King una novedosa acción en la que un cliente, desconocido y en principio desprevenido, aprende a prepara sus famosas flame grilled burgers… de un modo bastante poco ortodoxo.

Todo comienza cuando, en un local de BK de la localidad de Alesund ―casualmente, el sitio donde se celebra el Slinningsbålet―, un hombre pide un Whopper. La empleada entonces le pregunta si quiere saber cómo se preparan las hamburguesas de Burger King y le propone acompañarla a dar una vuelta en “ese helicóptero que hay ahí afuera”, y todo lo que hace el cliente es levantar sus hombros, como entregado.

A partir de entonces, la que parecía ser una empleada termina siendo quien pilotea el helicóptero, y lo que hace no es otra cosa que llevar el sorprendido cliente ―cuyo disfrute es evidente― hasta encima del Slinningsbålet, que este año alcanzó los 38,1 metros de altura. Una vez allí el espectador se da cuenta de que el gran disco oscuro y chato que el helicóptero lleva colgando debajo de sí es en realidad una parrilla que sostiene, en su centro, una mínima y única hamburguesa cruda, que en cuestión de segundos termina ―se supone― perfectamente cocida al calor de las gigantescas llamas de la pira celebratoria noruega.