BloodyMary estrena nueva marca y evoluciona su posicionamiento

Bloody, la nueva BloodyMary, acorta su nombre para hacerlo más conciso y rotundo y vincularlo directamente al término que da significado a su marca, “Bloody”.

La primera acepción de bloody tiene que ver con la sangre, el bien humano más preciado, del que no podremos prescindir por mucho que evolucione la tecnología, la sociedad o los modelos de negocio.

Bloody significa renovación constante; es el combustible del organismo; lo que nos hace respirar, movernos, sentir, vivir. Es la señal física de una emoción; a través de ella experimentamos las conexiones humanas más fuertes: nos alimentamos en el vientre materno a través del cordón umbilical. Cuando estamos muy unidos a alguien nos hacemos hermanos de sangre. Bloody es afilado, fresco, humano, orgánico. Bloody es pasión.

“Y precisamente porque el ser humano estaba quedando en un segundo plano frente al exponencial crecimiento de la robotización y digitalización en los últimos tiempos, esta nueva realidad que vivimos nos hace despertar hacia la importancia de lo humano y lo carnal, de estar vivos, de las relaciones, de la salud, de lo emocional y lo pasional”, afirman desde la agencia.