30 años del Opel Astra F

Cuando el Opel Astra F se estrenó mundialmente en 1991 lo hizo inmerso en una época de grandes cambios. Debido a incidentes como el vertido de petróleo del Exxon Valdez la sociedad cada vez era más consciente del impacto de la humanidad en el medio ambiente. Los fabricantes de automóviles tenían que equilibrar la necesidad de reducir las emisiones y el consumo de combustible con la creciente demanda de un mayor confort.

Las primeras versiones entregadas a los concesionarios en octubre de 1991 fueron el hatchback de cinco puertas, el familiar Caravan de cinco puertas y el deportivo Astra GSi. Estas unidades ya pueden matricularse como vehículos históricos.

Lo esencial: seguridad, habitabilidad y respeto por el medio ambiente

El alto nivel de los dispositivos de seguridad del Astra F planteó un gran paso adelante en el segmento de los compactos. Los sistemas de seguridad de Opel incluían, entre otras cosas, dos barras de acero en las puertas para la protección contra impactos laterales, apoyos en las banquetas de los asientos para evitar el efecto submarino y pretensores en los cinturones de seguridad delanteros que reducían el movimiento hacia delante del cuerpo ante una grave colisión frontal. La seguridad pasiva se incrementó aún más en 1994, cuando Opel incluyó de serie el doble airbag frontal para el conductor y el pasajero delantero.

Además de la elevada seguridad y gran habitabilidad, el respeto por el medio ambiente era uno de los ejes principales en la fabricación del Astra F. Gran parte de la instrumentación, los paneles interiores, los asientos y la consola central estaban hechos de polipropileno, un material para el que Opel había desarrollado un innovador proceso de reciclaje compatible con el medio ambiente. Otras piezas, como los soportes de los paragolpes y los revestimientos de los pasos de rueda, ya estaban hechas de material reciclado.

La seguridad y el respeto por el medio ambiente no fueron las únicas áreas de innovación en el Astra F. El “Multi-Info Display” en la parte superior de la consola central supuso una novedad mundial, al combinar en una sola unidad dentro del campo de visión del conductor las pantallas de la radio, el ordenador de a bordo y el check control. El nuevo modelo fue también el primero del segmento de los compactos con el “Clean Air System”, para proteger a los ocupantes del polen, el polvo y las partículas de suciedad, mientras que el GSi 16V fue el primer coche de su categoría en contar con control de tracción electrónico.

El Astra F como plataforma tecnológica: propulsión 100% eléctrica “Impuls III” y GNC como combustible alternativo

El Astra F también ejerció como laboratorio de innovación para probar sistemas de propulsión alternativos. El “Astra Impuls III”, 100% eléctrico, demostró su eficacia durante las pruebas de larga duración realizadas en la isla báltica de Rügen. Diez prototipos recorrieron un total de 350.000 kilómetros entre 1993 y 1997.

El Astra F se ha situado como el Opel más vendido de la historia. Sus nuevos dispositivos de seguridad, habitabilidad interior y respeto por el medio ambiente fueron tres de sus aspectos más destacados. El modelo abordó con éxito temas que eran importantes para los consumidores a principios de los años 90 y aportó muchas innovaciones a su segmento. La séptima generación del compacto de Opel (y la primera en llevar la denominación “Astra”) fue un automóvil en completa sintonía con su tiempo.

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